HILOS INVISIBLES
Todo lector de cartas siente, al barajar y echar las cartas, que está unido a ellas de alguna manera. Hilos invisibles lo atan a las cartas; con mucha sensibilidad, hasta puede anticipar cuáles van a salir. Lo que pocos saben es que esa conexión simbólica no es exclusiva de las cartas: la tenemos con todo lo que nos rodea. Tenía una heladera cuyo motor empezaba a sonar fuerte cada vez que me encontraba en ciertos estados emocionales intensos. Pensé que era una falla y compré otra. A los pocos meses, lo mismo. Antes de las heladeras eran las alarmas de los coches: se disparaban cerca de mí en esos mismos momentos. Alguien dirá que en esos estados uno está más alerta y oye lo que en otros momentos pasa desapercibido. Puede ser, y conviene no olvidarlo, porque la atención elige lo que escucha. Pero lo que me interesa no es sólo que el fenómeno ocurra, sino la forma que toma cuando ocurre. ¿Por qué una heladera y no la lámpara o el televisor? Una heladera conserva en frío lo que tiende a d...